En 1975, después de muchas restauraciones y traspasos, la casa más antigua de la orden Mevlevi en Estambul (construida en 1491) fue reabierta como un museo. En su interior se expone un gran número de piezas de interés relacionadas con la vida de los derviches sufí – tales como ropa Mevlevi, sus pertenencias, manuscritos e instrumentos musicales, así como un holograma de un derviche giratorio. En la planta superior también hay exposiciones del arte otomano y sufí. Los domingos aquí se puede ver los derviches bailando, aunque tras el cierre de las logias sufís, se trata de los bailarines profesionales. El espacio espiritual en su fondo nos introduce en armonía como filosofía de vida, la que se ha convertido en un símbolo de Turquía. Es un lugar inolvidable para todos aquellos quienes están interesados en el sufismo.

 

Al salir del museo se puede iniciar el descenso a la Torre de Gálata, la que está situada en la colina de Gálata, dominando el Bósforo, el mar de Mármara y el Cuerno de Oro. Construida por los genoveses en 1348 con objetivo de repeler ataques de los bizantinos, el torre también sirvió como una cárcel para los prisioneros de Imperio Otomano. Es muy recomendable venir aquí para contemplar las vistas panorámicas inolvidables de la ciudad.